Maritza Berríos
School Counselor
bsmaritza@yahoo.com

Estimados Padres:
¡Bienvenidos al
Nuevo Curso Escolar 2006-2007! Comenzamos un nuevo año lleno de mucha
esperanza y alegría. Todo comienzo debe estar lleno de mucha energía y
amor, para enfrentarnos a los retos que se nos presenten. Como punto de
partida es importante que fomentemos la buena comunicación entre la escuela
y el hogar. Es necesario entender que entre ustedes, como padres, y
nosotros como escuela se encuentran los niños; sus hijos y nuestros
estudiantes. Por esto es importante que aunemos esfuerzos.
Este año contamos con un nuevo Reglamento Escolar, saquen un tiempo, léanlo,
entiéndanlo, síganlo. Como bien dice nuestro Director Padre Vergara:
“guarden la Regla y la Regla les guardará”. Demos ejemplo a nuestros hijos,
seamos personas de ley y orden. Vayamos juntos en la misma dirección y el
proceso educativo se nos hará más liviano, más llevadero y más efectivo.
Fomentemos la paz a través del diálogo. Si su hijo presenta alguna
dificultad o requiere algún tipo de acomodo, por favor infórmelo. Si tiene
alguna inquietud, dialoguemos al respecto, utilicemos los medios que están a
nuestro alcance y encontraremos soluciones. Resaltemos las virtudes,
valoremos lo que tenemos, no nos enfoquemos en lo que nos falta. Creemos
una cultura de amor y paz en la que todos podamos “vivir”, no solo existir.
Cómo ayudar a su hijo a tener éxito en la escuela
"Cuando se trata de la
educación de nuestros niños, el fracaso no es una opción."
—Presidente George W.
Bush
Todos los niños
poseen el poder para tener éxito en la escuela y en la vida, y todos los
padres, miembros de la familia y encargados pueden ayudar. La pregunta más
bien es: ¿Cómo podemos ayudarles a tener éxito? La respuesta resulta al
combinar el sentido común y los estudios sobre cómo aprenden los niños y
cómo prepararlos para el aprendizaje.
Por
ejemplo, sabemos que los niños tienden a hacer las mismas cosas que ven a
sus padres hacer. Lo que decimos y hacemos en nuestras vidas diarias les
puede ayudar a desarrollar actitudes positivas hacia la escuela y el
aprendizaje, y a desarrollar la confianza en sí mismos como estudiantes. Al
demostrarles que valoramos la educación y utilizamos nuestro conocimiento en
la vida cotidiana, les damos un ejemplo muy poderoso a seguir, lo cual
contribuye mucho a su éxito en la escuela.
Ya
que los padres son los primeros maestros y los que ejercen mayor influencia
en las vidas de los niños, es muy importante que los padres desarrollen y
mantengan enlaces fuertes con las escuelas de sus hijos. Cuando los padres y
las familias se involucran en las escuelas, los niños tienden a destacarse
más y sus opiniones sobre la escuela son más positivas. También ayudamos a
nuestros hijos a tener éxito en la escuela al trabajar en cooperación con
los maestros, manteniendo una comunicación efectiva.
Nuestra responsabilidad como padres también incluye la educación académica
de nuestros hijos. Existen diversas cosas que nosotros como padres podemos
hacer para ayudar a nuestros hijos a tener éxito en la escuela. Nos
enfocaremos en un tema específico por entender que es uno de los que más
contribuyen al éxito que deseamos, y es la lectura. Es muy importante que
aliente a su niño a leer. Lo más importante que usted puede hacer para
ayudarle a su niño a tener éxito en la escuela—y en la vida—es ayudarle a
leer. La lectura ayuda a los niños a superarse en todas sus materias. Más
aún, es la clave para el aprendizaje de toda la vida. Aquí encontrará
algunos consejos para ayudar a que su niño se desarrolle como lector.
·
Comience
temprano. Cuando su niño todavía es pequeño, la lectura en voz alta debe
integrar su rutina diaria. A medida que su niño vaya creciendo, usted podrá
determinar si quiere que usted le lea más. Hable con su niño al leer.
Aliente sus preguntas y a que hable sobre la historia que están leyendo.
Pregúntele qué cree que va a suceder en la historia. Cuando él comience a
leer por su cuenta, pídale que le lea a usted de los libros y las revistas
que más disfruta.
·
Asegúrese
que su hogar esté lleno de materiales de lectura que sean adecuados para su
niño. Mantenga una buena selección de revistas y periódicos en casa. Los
materiales de lectura no tienen que ser nuevos o muy caros. Pídale a sus
familiares y amigos que le regalen libros infantiles o subscripciones a
revistas infantiles en vez de juguetes u otros regalos para celebrar
ocasiones especiales como los cumpleaños. Aparte el tiempo necesario para
que su familia pueda disfrutar de la lectura con calma y silencio. Algunas
familias disfrutan de la lectura en voz alta, leyendo libros favoritos que
cada miembro de la familia selecciona, o sus cuentos, poesías y artículos
favoritos.
·
Demuestre
que usted valora la lectura. Deje que su niño lo vea leyendo por placer y
mientras desempeña sus actividades adultas rutinarias—leyendo cartas y
recetas, direcciones e instrucciones, periódicos, usando la computadora y
otras actividades. Vaya con su niño a la biblioteca y seleccione libros para
usted también. Cuando su niño ve que la lectura es importante para usted, es
más probable que decida que la lectura también forma parte de su vida.
·
Busque
ayuda si su niño demuestra dificultades al leer. Cuando un niño tiene
problemas con la lectura a veces la razón puede ser muy sencilla de
identificar y resolver. Por ejemplo, su niño pudiera tener problemas de
visión y necesitar espejuelos o quizás sólo necesita un poco de ayuda
individual para fortalecer alguna destreza de lectura.
·
La buena
noticia es que no importa cuánto tiempo tarden en lograrlo, la mayoría de
los niños sí pueden aprender a leer. Los padres, los maestros y otros
profesionales pueden trabajar en equipo para determinar si existe algún
problema de aprendizaje u otro problema más grave y entonces proporcionar la
ayuda necesaria tan pronto como sea posible. Cuando un niño recibe la ayuda
que necesita sin demora, es mucho más probable que llegará a superar sus
dificultades y desarrollará las destrezas necesarias para tener éxito en la
escuela y en la vida. No hay nada que sea más importante que el apoyo que
sólo usted puede aportarle a su hijo en sus estudios. Asegure que su niño
reciba toda la ayuda extra que necesita tan pronto como sea posible, déle
aliento constante y elogie sus esfuerzos.